Este es un proyecto muy antiguo. Realmente no sé desde hace cuánto tiempo he estado rumiando la idea de tener mi propia máquina recreativa. Haciendo un poco de arqueología, puedo rastrear que empecé a tomármelo en serio allá por diciembre de 2020, aunque ya llevaba tiempo rondándome la cabeza.
El primer paso serio fue adquirir una copia del manual “Cómo hacer mi propia recreativa arcade”. Ha sido una base fundamental para el proyecto, ya que es difícil lanzarse a construir algo desde cero sin un aprendizaje previo. Con el manual también compré gran parte del hardware necesario para hacer funcionar los mandos.
Utilizando los planos del libro, así como algunos compartidos online, fuí fantaseando con la idea de tener una máquina recreativa completa. Sin embargo, es un mueble muy grande y de poca utilidad real, así que mi imaginación buscó una excusa para justificarlo. En algún momento de 2021, probablemente en una de mis noches de insomnio se me ocurrió la idea de incluir un rack de 19 pulgadas en la parte baja del mueble. Al mismo tiempo me embarqué en un curso de SketchUp para diseñarlo.
A principios de 2022 volví a invertir dinero en el proyecto. Compré la estructura de un rack abierto y una caja de ordenador “enracable”, para poder basarme en las medidas reales en el diseño del mueble, y a las pocas semanas ya tenía un primer diseño de la estructura.

Entre marzo y abril de 2022 contacté con la carpintería Más Madera, ya que era de las pocas que ofrecía corte CNC, y encargué las primeras piezas. Así empecé a construir los mandos de la recreativa. Entre abril y noviembre monté la estructura de madera, finalicé los acabados, y monté y cableé los mandos. Y finalmente, pude comprobar que funcionaban.









Todo este bloque acabó en una caja cuando nos mudamos a otra casa provisional. Tuve que decir adiós a mi pequeño y precario taller, de modo que la falta de espacio para trabajar, junto con la ausencia de un lugar definitivo para la recreativa en sí, hicieron que el proyecto quedase completamente parado durante tres años.
Tras mudarnos a nuestro ático no ha sido prioridad durante meses. Sin embargo, cuando las cosas se calmaron, dediqué algún tiempo a rediseñar el mueble. El cambio más importante fue adaptar la parte superior al techo abuhardillado de mi espacio de oficina, pero también añadí refuerzos y “estandaricé” ciertas piezas para repetir diseño y simplificar el pedido al carpintero.
Hacia finales de 2025 hice el encargo de las piezas del mueble. Desde febrero han estado rondando por casa, y he tenido que hacer pequeñas modificaciones y acabados a algunas de las piezas. Y hace un par de semanas por fin hicimos el montaje final del mueble.







Estoy muy orgulloso de el resultado hasta ahora. Las interminables noches pensando en cada pequeño detalle parecen estar dando sus frutos. El mueble está cumpliendo con los requerimientos. Aún faltan detalles importantes pero la base ya está ahí, y los siguientes pasos los puedo planificar sobre algo real.
Seguiré informando…